Buenas intenciones, malos resultados

por: El Segurista 656

El que no vive para servir, no sirve para vivir, es un dicho algo popular con el que predican muchas personas que les gusta tender la mano a las personas necesitadas y me refiero a cualquier tipo de ayuda por mínima que sea.

Y es que en las entrañas de un mexicano vive una persona que le gusta ayudar (Al menos en muchas personas así es) y no vayamos tan lejos, díganme ustedes mis hermanos, ¿Qué sucede cuando vas transitando o conduciendo por alguna avenida y observas a una persona que esta empujando un vehículo?, definitivamente en muchas personas vive ese sentido de ayuda. El problema es que, en ocasiones, esa buena intención puede convertirse en un riesgo que nadie había considerado. Enfocados en esta situación les pongo algunos ejemplos de riesgos que pueden presentarse al momento de querer ayudar en diferentes situaciones:

Riesgos

Pelea: Cuando existe un conflicto entre dos personas, la intensión es controlar la situación para que esta no salga de control nunca falta la persona que se mete como mediador y al final de cuentas, como decía mi papá: El que mete paz, saca más.

Caído: Cuando una persona se cae, el resto (Claro, los que no se ríen) corre de manera inmediata a intentar levantarlo, sin embargo, si esta persona que sufrió la caída cuenta con alguna lesión, el querer levantarla de manera rápida lejos de ayudar va a perjudicar mucho más a la víctima.

Objetos pesados: El compadre te llama para pedirte ayuda para mover unos muebles o algo de su casa, por el querer realizar la ayuda aceptamos en ese acto de solidaridad, sin embargo, el desconocimiento de carga, la falta de practica o técnica puede dejarnos como consecuencias lesiones graves.

Empujar un auto: Haciendo referencia al ejemplo que les mencione al inicio de este artículo, les cuento que uno de los riesgos al momento de ayudar a empujar un automóvil, puede ser caernos o incluso sufrir un atropello. Ustedes no están para saberlo, pero esta es una historia que sucedió dentro del circulo familiar, una chica se bajó de su automóvil para ayudar a otra persona a empujar su carro, el detalle es que mientras ella estaba empujando llegó otro vehículo y la impactó, el resultado final fue que la persona terminó con ambas piernas amputadas.

Ayudar no es el problema, el detalle es que en la mayoría de las ocasiones la ayuda nace del impulso y esto genera que no analicemos los riesgos a los que nos estamos enfrentando y al final de la historia el héroe que llegaría al rescate termina solicitando ayuda como la víctima.

La solidaridad siempre será un valor hermoso mis hermanos, y con esto que acabamos de leer no quiero que se pierda la empatía y las ganas de ayudar, solo les pido que analicen los riesgos existentes antes de actuar.

El Segurista

Cel: 656-643-64-64

Ciudad Juárez

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